Intervención de la Defensoría de NNYA para garantizar los derechos a un adolescelente con discapacidad

  Crear y generar mayor número de espacios de cuidado alternativo para Niñas, Niños y Adolescentes con discapacidad en la provincia es una tarea de todos.   La Defensoría de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes intervino en su rol de organismo de protección para garantizar el ejercicio pleno de los derechos de […]

 

Crear y generar mayor número de espacios de cuidado alternativo para Niñas, Niños y Adolescentes con discapacidad en la provincia es una tarea de todos.

 

La Defensoría de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes intervino en su rol de organismo de protección para garantizar el ejercicio pleno de los derechos de un adolescente con discapacidad que no recibía un tratamiento acorde a su condición. El caso se resolvió ante los requerimientos constantes de ayuda de una Institución Residencial de Cuidado Alternativo (también nombrado como Hogar de Niños) por un adolescente con discapacidad residente en el mismo. El desempeño de la Defensoría se centró en lograr que el adolescente ingrese a una institución preparada para contenerlo, como así también facilitar el acceso para el cobro de la pensión por discapacidad del mismo, que se encontraba demorada su trámite desde enero del presente año.

El joven diagnosticado con un noventa por ciento de discapacidad que afecta su salud mental que asociado a ello se suma un cuadro de epilepsia, requiriendo un tratamiento específico y prolongado como también un acompañamiento individualizado por parte de personal especializado y capacitado para ello. Se arbitraron desde la Defensoría los medios para concretar el cambio de Institución hacia una especializada que pueda contenerlo acorde a sus necesidades. Circunstancia que, se ve fundamentado en pos de facilitar y garantizar un correcto tratamiento, como así también la atención integral en la salud, impulsando el ejercicio a su derecho al bienestar físico, mental y social.

El adolescente requería de un acompañamiento desde la salud integral y trámites administrativos pertinentes para su correcta contención, por ejemplo, gestionar el carnet único de discapacidad (CUD), traslados, acceso a profesionales de la salud, que representaban una erogación e inversión para la institución muy onerosa. El adolescente en cuestión, que fue institucionalizado hace casi nueve años, da cuenta en su solicitud de “los enormes esfuerzos realizados por la Institución que lo acogía para contenerlo, y seguir con sus tareas rutinarias de cuidado de los demás NNyA residentes allí”.

El Defensor de los Derechos de los NNyA, Mgter Miguel A Molina, refiriéndose al caso afirmó: “como expresa la Convención sobre los Derechos de Personas con Discapacidad, todos los niños y niñas con discapacidad deben gozar plenamente de todos sus derechos en igualdad de condiciones, siendo además un compromiso asumido por el Estado en la Convención de los Derechos del Niño, por lo tanto nuestra actuación de acompañamiento y desempeño se efectuó con los criterios de protección establecidos”. En esa misma línea, el Defensor expresó que esta acción, visibiliza que los NNyA con discapacidad, tienen derecho a gozar de la mejor atención de salud posible sin discriminación alguna, según lo establece la Convención de los Derechos del Niño; la cuál estipula que “(…) los niños temporal o permanente privados de su medio familiar, tendrán derecho a la protección y asistencia especiales del Estado.”, eje fundamental en pos de que los NNyA mental o físicamente impedidos tengan una vida plena y decente en condiciones que aseguren su dignidad.

Este hecho visibiliza la existencia en la provincia de una sola institución orientada al Acogimiento Residencial de NNyA con algún tipo de discapacidad, el Hogar Santa Teresita localizado en la Ciudad de Oberá. Actualmente, la misma se encuentra también con su capacidad limitada para acoger a estos NNyA en mayor número.

En general, las Instituciones Residenciales de Cuidado Alternativo no cuentan con la infraestructura adecuada y/o personal capacitado para la atención integral de un NNyA con discapacidad, más allá del empeño particular de las instituciones que hacen para hacerlo y lograr de la mejor manera posible atender, contener y asistir a niños y jóvenes. La evidencia indica la necesidad de crear y generar mayor número de espacios de cuidado alternativo para NNyA con discapacidad en la provincia.