Parto respetado, consigna de responsabilidad social

    ¨El poder de parir está en vos¨   Bajo el lema “Parir es Poder” se celebra, del 14 al 20 de mayo, la ¨Semana Mundial del Parto y Nacimiento Respetado¨. Ambos se fundamentan en la valoración del mundo afectivo de las personas y sus familias, la consideración de los deseos y necesidades de […]

 

 

¨El poder de parir está en vos¨

 

Bajo el lema “Parir es Poder” se celebra, del 14 al 20 de mayo, la ¨Semana Mundial del Parto y Nacimiento Respetado¨. Ambos se fundamentan en la valoración del mundo afectivo de las personas y sus familias, la consideración de los deseos y necesidades de la madre, el padre, hijo y la libertad de las mujeres o las parejas para tomar decisiones sobre dónde, cómo y con quién parir.

“El parto es uno de los momentos más importantes y trascendentales en la vida de una mujer, tanto así que lo que sucede durante él, queda grabado en el cerebro de ambos: madre y bebé. Actualmente cada día se habla más acerca de partos y cesáreas humanizadas y de respetar los derechos de las madres al momento de nacer sus bebés”. OMS.

La ley nacional 25.929, sancionada en 2004, garantiza el derecho a un parto natural, respetando las necesidades emocionales de la madre y del recién nacido, la intimidad y las pautas culturales, étnicas y religiosas, así como el acompañamiento por el padre, o quien la mujer elija, durante el trabajo de parto, el nacimiento y la internación.

La mujer en el parto tiene derecho:

  • A un parto respetuoso de los tiempos biológico y psicológico, evitando prácticas invasivas y suministro de medicación que no estén justificados.
  • A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pueden tener lugar durante el parto y postparto y participar activamente en las decisiones que acerca de las distintas alternativas, si es que existen. En este sentido, la futura mamá podrá elegir el lugar y la forma en la que va a transitar su trabajo de parto(deambulación, posición, analgesia o medicamentos, acompañamiento) y la vía de nacimiento. El equipo de salud y la institución deberán respetar tal decisión, en tanto no comprometa la salud de madre e hijo.
  • A ser considerada como persona sana, de modo que se facilite su participación como protagonista de su propio parto.
  • A ser informada sobre la evolución de su parto, el estado de su hijo y, en general, a que se le haga partícipe de las diferentes actuaciones de los profesionales.
  • A estar acompañada por una persona de su confianza y elección durante el trabajo de parto, parto y posparto, cualquiera sea la vía de parto (vaginal o cesárea).
  • A tener a su lado a su hijo durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales. Teniendo en cuenta la importancia del contacto piel con piel entre la mamá y el recién nacido, y con el objetivo de favorecer el vínculo precoz, el equipo de salud deberá fomentar desde el momento mismo del nacimiento, e independientemente de la vía del parto, el contacto del recién nacido con su madre y familiares directos y/o acompañantes que ella disponga.
  • A ser informada, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia materna y recibir apoyo para amamantar.
  • A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados de sí misma y del niño o niña.
  • A ser informada específicamente sobre los efectos adversos del tabaco, el alcohol y las drogas sobre el niño o niña y ella misma.

 El recién nacido tiene derecho:

  • A ser tratada en forma respetuosa y digna.
  • A su inequívoca identificación.
  • A la internación conjunta con su madre en sala.
  • A que sus padres reciban adecuado asesoramiento e información sobre los cuidados para su crecimiento y desarrollo, así como de su plan de vacunación.